¿En qué consistirá la revolución tecnológica de los neumáticos?

La revolución tecnológica consistirá en varios aspectos:

1º) Se acabarán los pinchazos. Todas las marcas tienden a fabricar los neumáticos con materiales autorreparables. Por ejemplo, Goodyear trabaja sobre una rueda esférica de tal manera que, si tiene un pinchazo, evitará rodar sobre esa superficie y el material -goma en este caso- creará enlaces moleculares sobre el pinchazo creando otra vez una superficie correcta. Obviamente, los coches tendrían otro diseño como podemos ver en este vídeo.
2º) Se adelantará a los problemas. Por ejemplo, si un vehículo que va por delante entra en una superficie mojada, el neumático mandará información que recogerá el nuestro lo que le permitirá cambiar el perfil para adecuarse al pavimento mojado.
3º) Los neumáticos no tendrán aire. Hankook en vez de aire utiliza poliuretano muy resistente, aunque en sus pruebas no puede pasar de 130 km/h pero nos imaginamos que desarrollarán otro prototipo que soporte velocidades más altas. Michelín trabaja también en este sentido y con prototipos que ya han sido probados en carretera aunque ahora mismo solo lo están instalando en vehículos agrícolas y espaciales.
Con Run-flat, alta tecnología llega a las llantas y mitiga los pinchazos

La combinación de dos tecnologías diferentes fue necesaria para que los ingenieros lograran eliminar casi por completo el problema de los pinchazos en las llantas.
Ir en el vehículo y pincharse puede ser el momento que arruine un paseo, la eventualidad que termine con el agradable viaje por las carreteras e incluso que genere retrasos graves para una cita de negocios, más si no hay una buena llanta de repuesto y en el camino solo hay un montallantas que, a pesar de su letrero de servicio 24 horas, no está abierto.

El peor de los panoramas es cuando son mujeres las que sufren este incidente, pues aunque conocen perfectamente la logística que implica cambiar una llanta, esta tarea exige de mucha fuerza bruta ya veces soltar los pernos y cargar el repuesto se vuelve imposible. Si se trata de una camioneta, la cosa es aún peor.
Aunque a la llanta no se le dé la importancia que merece –el motor y la carrocería muchas veces se ven como mucho más importantes–, es esta la que le permite al vehículo rodar y frenar y, lo mejor, le da un colchón a la suspensión del carro, pues sin este el golpeteo contra el piso sería inaguantable.

Por eso, los avances para resolver el gran problema de los pinchazos no habían sido tan grandes como se podría esperar en las décadas pasadas, y para tratar de resolver este eterno problema en los vehículos se han propuesto muchísimas ideas pero ninguna con gran acogida, ya sea ​​por no lograr pasar las pruebas o por representar inmensos costos de producción.

Pero una nueva era está llegando a las llantas. Una de las soluciones más aclamadas en la industria, y que además se acopla a la fabricación de llantas normales, fue la idea propuesta y puesta en marcha por BMW cuando lanzó las llantas Run-Flat, resultado de la combinación de dos tecnologías diferentes
. Estas tecnologías consisten en introducir un soporte interior en el que se apoya la banda de rodamiento (que es la que proporciona tracción y resistencia al desgaste, va contra el piso) cuando le falta presión al neumático. La otra es la que refuerza los flancos (parte de la llanta que resiste la flexión y protege las cuerdas que componen la carcasa, va a los lados) para limitar la deformación de la llanta cuando esta se desinfla.

Además, el diseño del rin permite que cuando la llanta se queda sin presión, este no se salga como lo haría en una llanta convencional, pues su salida es uno de los mayores inconvenientes cuando hay un pinchazo, no solo se daña una llanta y el Rin, sino que se puede ocasionar un accidente.

Gracias a la tecnología incorporada ya sus características, las Run-flat permiten seguir rodando durante unos 80 kilómetros, aproximadamente, después de pincharse, a hasta 80 kilómetros por hora. Esto significa que usted va en su vehículo y se encuentra una piedra o un objeto cortopunzante en el camino, no se preocupe por bajarse a ver el estado de la llanta: tranquilamente podrá seguir hasta su destino o hasta una estación de servicio.
Adiós a la llanta de repuesto.
Por lo general, los vehículos que incorporan estas novedosas llantas son los de gama alta, debido a su costo ya las especificaciones que se consiguen en el mercado. Para distinguirlas solo basta mirar en los flancos el logo contramarcado de RSC, siglas en inglés para Run-Flat System Component.
Pero como la idea del sistema es que en el peor de los casos, el de un pinchazo, el vehículo pueda llegar a su destino, no se sorprende cuando abra el baúl y no cuente con una llanta de repuesto –o si la encuentra, será una llanta normal que le servirá en caso de no encontrar un montallantas a 80 kilómetros de distancia–.
Debido a esta carencia de llanta de repuesto ya que a simple vista una Run-Flat pinchada no es perceptible, los automóviles que las incorporan cuentan con un sistema tecnológico que mediante un sensor, conectado al computador central del carro, avisa cuál es la presión de las llantas y si alguna está por debajo de lo normal. Este sistema forma parte de los sistemas inteligentes de los vehículos, como el BMW ConnectedDrive.

Ventajas de las llantas Runflat.

Seguridad al conducir. Cuando una llanta normal se desinfla en medio del camino, cuando el vehículo va a una velocidad alta, esa pérdida de presión puede causar un accidente, ya que la dirección del vehículo queda muy difícil de controlar. Con esta tecnología las llantas permiten que el carro continúe su marcha por un buen espacio, sin perder estabilidad y maniobrabilidad.

Sí se pincha, pero es difícil que suceda. Las llantas Run-Flat, gracias a los refuerzos en sus partes, a que sus paredes son más gruesas y resistentes ya la tecnología que incorporan para su fabricación, son más difíciles de pinchar.

Adiós a la despinchada. El cambio de una llanta ya no será el dolor de cabeza de muchos, pues casi siempre alcanzarán a llegar a un lugar donde un experto haga la tarea, a menos de 80 kilómetros de distancia. Un peligro menos en las carreteras, pues un carro atravesado en el carril de la autopista por una llanta pinchada es un factor de alta accidentalidad.

La tecnología que se ha convertido al neumático en un producto de alta ingeniería
El neumático es quizás el elemento más importante en la carretera** por ser el contacto entre el vehículo y la vía. Ha hecho posible un transporte por carretera seguro y asequible, pero nació por error. Hace 180 años, alguien dejó un trozo de caucho con azufre sobre una cocina y el proceso de vulcanización del material.

Para cuando Henry Ford diseñó la producción en cadena de su Ford T en 1908, ya había un gran mercado orientado a este material. Desde entonces, la innovación y la ingeniería han marcado el avance de los neumáticos: desde una cobertura para bicicletas a las cubiertas Hankook de vehículos de competición.

El día en que se inventó el neumático con cámara El tipo de neumático que se asocia hoy con los vehículos de motor nació con la bicicleta. Concretamente con el triciclo del hijo de John Boyd, veterinario escocés, en 1887. Adoptando la idea de la llanta neumática usada en los trenes de potencia de la industria textil, Boyd diseñó una rueda para triciclos.

La primera cámara de aire en neumáticos se utiliza para un triciclo.
Construyó una carcasa circular en forma de toro (como un donuts) de caucho blanco, la cubrió con tejido de algodón y luego la clavó a las ruedas de madera. Rudimentario para nuestros cánones, pero un éxito para la época. La alternativa eran ruedas rígidas de madera o una banda de caucho no mucho más flexible. Pronto bicicletas, carros y coches de tiro de algodón usaron su neumático con cámara, que dejaría atrás el. Metal y caucho, rigidez y flexibilidad

Partes Hankook
1. cinturón de acero en dirección longitudinal; 2. estructura radial; 3. alambre; 4. llanta; 5. banda de rodamiento; 6. lateral recortado; 7. talón (ceja).
El siguiente gran hito en ruedas fue el caucho sintético. En 1910 el caucho sintético, mucho más homogéneo y fiable que el que provenía del látex vegetal, empezó a conformar los neumáticos. Pero su excesiva flexibilidad producía deformaciones (piensa en la blanda cámara de tu bicicleta). Era el momento de que el metal entrase en los neumáticos... por el talón.

En un neumático cortado en forma de "U" los talones son los extremos de la misma, con apoyo en la llanta. Pronto desaparecerían las cubiertas de tela, que fueron sustituidas por tejidos cableados sin trama hacia 1920. Un par de décadas más tarde nacía el neumático radial, y quirúrgica la compañía Hankook.

Corría el año 1941 y Corea empezó a despuntar como país orientado a la industria. La primera marca de neumáticos para automóviles nació bajo el nombre de Chosun Tire Company y ni siquiera la guerra de Corea (1950-1953) pudo detener su desarrollo.

Para cuando el gobierno surcoreano empezó a invertir en autopistas en las décadas de 1960 y 1970, la rebautizada como Hankook se había convertido en el motor del desarrollo del transporte en el país. Tiraba, de manera literal, de la industria con sus neumáticos.

La inversión tecnológica del momento no ha tenido igual en décadas posteriores y de aquel apoyo al I+D nacieron los neumáticos de invierno, sin cámara y radiales para turismos en Corea. Era momento para la expansión hacia Asia y, posteriormente, al resto del mundo. Pero, ¿qué es eso de neumático radial?

La tecnología tras los neumáticos radiales
Durante varios lustros, los talones reforzados mediante aros metálicos fueron suficientes para bicicletas y vehículos livianos. No obstante, cuando los vehículos con más potencia vieron la luz, pronto fue necesario volver a reforzar las ruedas. Aparece así la lona del neumático, una serie de capas laminadas metálicas.

Estas se encargaban de que la rueda siguiese siendo circular y de transmitir la potencia al suelo o mantener el agarre en la frenada. Una manera asequible de conseguir esto en un inicio fueron las lonas diagonales. Funcionaron un tiempo, pero pronto dentro de la Hankook Tire se descubrió que, a medida que los vehículos ganaban potencia, hacían falta más y más lonas.